El turista golfista tiene un perfil claro: mayor renta disponible, estancias más largas, mayor gasto en restaurante y servicios, y una tendencia alta a repetir destino. Viaja en grupos de cuatro, planifica con antelación y elige el hotel en función de lo que puede hacer — no solo de dónde dormir. Un Awolf Quantum en tu hotel aparece en esa decisión.